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¿Se puede lograr un divorcio amigable?

Enfrentarse a un divorcio no es un momento fácil para ninguna de las personas implicadas, ni tampoco para aquellas que les rodean. Cuando un matrimonio llega a su fin, es habitual que se generen tensiones.

En muchos casos, las separaciones y posteriores divorcios son de mutuo acuerdo, lo cual no significa que sean amistosos, sino que, simplemente, se trata de evitar el pleito, especialmente cuando hay hijos pequeños de por medio.

Nuestro ordenamiento jurídico establece en el artículo 234º del Código Civil que el matrimonio es la unión voluntariamente concertada por un varón y una mujer, legalmente aptos para ello y con sujeción a las disposiciones del Código, a fin de hacer vida común. En cuanto al divorcio, el artículo 348° del mismo cuerpo legal, lo define como la disolución del vínculo matrimonial.

En el Perú, existen dos maneras de adquirir la disolución del vínculo matrimonial:

  • Divorcio por causal, el cual requiere acudir a la vía judicial
  • Divorcio por mutuo acuerdo, el cual se puede lograr a través de la instancia administrativa (municipal o notarial).

En esta oportunidad, queremos comentar que el proceso de divorcio (por mutuo acuerdo) puede ser más llevadero de lo que se piensa, siempre que ambas partes estén dispuestas a arribar a un acuerdo satisfactorio y basado en el respeto.

Geraldine Vásquez, consultora principal de Nexo Legal, consultora jurídica, nos brinda cinco recomendaciones para conseguir un divorcio satisfactorio:

Comunicación: Un matrimonio es cosa de dos y un divorcio, si queremos que sea amistoso, también ha de serlo. Para ello, la comunicación asertiva entre las partes deberá ser la columna vertebral durante todo el tiempo que dure el proceso de disolución del vínculo matrimonial.

Para que el divorcio se lleve a cabo sin mayores contratiempos, ambas partes deben estar de acuerdo, para así acudir a la vía administrativa (municipalidad o notarial) y solicitar la separación convencional, primero, y, posteriormente, el divorcio. En tres meses, según lo establece la Ley del Divorcio Rápido – Ley No 29227, podría obtenerse la disolución total del matrimonio.

Con esta ley se busca, entre otras cosas, evitar el inicio de un juicio largo, oneroso y desgastante a nivel emocional, para ambas partes, y sobre todo para la familia.

Analizar las cuentas, bienes y deudas comunes: Hay que revisar todo antes de recurrir al servicio de un abogado e intentar llegar a acuerdos previos al respecto. Tener aclarado lo más posible qué pasará con los bienes, es esencial para que el proceso sea ágil. Y en ese punto, volvemos al inicio, cuando se mencionó que la comunicación ha de ser la piedra angular. Por supuesto, tener claro el panorama sobre el tema económico-patrimonial de los, todavía, cónyuges es de vital importancia. En este punto se llama a que las partes sean previsoras y diligentes.

Negociar: Arribar a acuerdos antes del divorcio es un requisito importante que debe ser cumplido, pues sin él no podrá iniciarse el trámite. Nos referimos al Acta de Conciliación, documento fundamental, que deberá recoger todos los aspectos relativos a la tenencia y custodia de los hijos menores de edad, el régimen de visitas que seguirá aquel padre/madre que no obtenga la tenencia de los hijos, la pensión de alimentos en favor de los menores y mayores de edad con discapacidad, separación y repartición de bienes, entre otros aspectos que las partes deseen acordar para hacer más llevadera la relación post divorcio.

Este documento (Acta de Conciliación) puede negociarse directamente entre los cónyuges o hacerse a través de los abogados de cada una de las partes para mayor tranquilidad, si así lo consideran.

Conservar la resolución de divorcio: En la resolución de divorcio, queda reflejado todo lo que se ha acordado durante el proceso. Para que no haya problemas posteriores, es importante que te asegures de recibirla, y que luego la mantengas a buen recaudo.

Buscar asesoramiento legal: Antes de hacer algún trámite es preciso acudir a un abogado especialista para conocer y orientarse sobre los aspectos más importantes que se tratarán con la otra parte.

Editado por Revista ZOOM

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